Crónica de la inauguración de la carretera (17/6/1963)

Justo hace 50 años, al día siguiente de la inauguración de la carretera a Llanos, La Nueva España publicaba este magnífico reportaje sobre la jornada festera.

LNE Inauguración de la carretera de Llanos

Martes,  18 de junio de 1963
MEDIO KILÓMETRO DE CARRETERA ESTABA ENGALANADO CON SÁBANAS

LLANOS DE SOMERÓN RECIBIÓ POR PRIMERA VEZ EN SU HISTORIA A UN GOBERNADOR

Las autoridades provinciales, triunfalmente recibidas, pujaron en la subasta del “ramu”

Marcos Peña permaneció en la aldea cuatro horas

Ayer, el gobernador civil y jefe provincial del Movimiento, camarada Marcos Peña Royo, cortaba a las seis de la tarde, la cinta que abría al tráfico esa carretera que, partiendo de Puente de los Fierros va a morir a uno de los pueblos más pintorescos de Asturias, Llanos de Somerón.

La jornada, que iba a tener momentos de caluroso afecto hacia la figura de nuestra primera autoridad provincial, había tenido un bello epílogo en Pajares. En el pueblo montañés, momentos antes, había inaugurado solemnemente la traída de aguas. Una necesidad que Pajares tenía desde siempre. El Estado y el Ayuntamiento, en mancomunidad, hicieron posible la añeja aspiración payariega. No olvidemos la colaboración del vecindario, que aportó sesenta y seis mil pesetas. Ni un solo vecino dejó de prestar ayuda. Cuatrocientas ochenta mil pesetas fue el coste total de la obra. Luego, en concejo abierto, Peña Royo charló y departió con el vecindario. Tomó en consideración las peticiones de los nativos. Domingo González de Lena y don Manuel Gutiérrez, alcalde pedáneo de aquél, cura párroco éste. Un cura joven, con inquietudes, fueron los que plantearon al jefe provincial del Movimiento las aspiraciones inmediatas del pueblo. Una nueva acometida eléctrica y llevar al lugar el alcantarillado y saneamiento:

– Pajares es digno de atención. No podemos olvidar que es la puerta principal de Asturias. Os ayudaremos, pero pida también vuestra colaboración para que la primera impresión del viajero que llega a Asturias por esta entrada, sea una impresión cordial y alegre – Dijo el gobernador.

 Unos culetes escanciados por unas manos maestras refrescan las secas gargantas. Una sidra que sabe mejor, a un sabor único, acaso porque es batida a mil y pico metros de altitud.

Hay que dejar Pajares, abandonar aquel ambiente cordial. Llanos, allá enfrente, vestido con sus mejores galas, espera por primera vez en su historia la visita de un gobernador.

Digamos antes de entrar en detalles que acompañan al jefe provincial en este viaje, el presidente de la Diputación, señor Muñiz; el secretario y hermano de aquél, Luis Peña Royo; el vicepresidente de la Diputación, señor Yepés; los alcaldes de Mieres, Siero e Infiesto. Aparte del de Lena, con toda la corporación.

Abierta ya al tráfico, la carretera, los coches, en número que rondaría el medio centenar, enfilan la carretera arriba, rumbo a Llanos. La alegría en el pueblo es inenarrable. La calzada, medio kilómetro antes de tocar la primera casa, aparece engalanada con sábanas y colchas de forma original y atractiva. Dos arcos magistralmente adornados forman parte también de este atavío: “Saludo y gratitud a las autoridades provinciales y municipales que hicieron realidad el sueño en esta aldea”.  “Adelante excelencia y colaboradores en redimir pueblos y aldeas”. Eran las leyendas que campeaban en dichos arcos.

Decíamos el domingo que iba en Somerón ha haber fiesta por todo lo alto. Y no dijimos mal. El pueblo, además, celebraba su fiesta tradicional. La fiesta del Corpus.

Todo el vecindario está para recibir a las autoridades. Resuenan los vivas al gobernador, surcan al aire los cohetes, una orquesta toca alegres pasacalles.

En la pequeña ermita se entona un “tedeum” de gracias. Luego la típica y tradicional subasta del “ramu”. Las autoridades pujan, como un vecino cualquiera. Marcos Peña se lleva dos roscos y otros las diferentes autoridades. Nunca soñaría el mayordomo de la Cofradía del Corpus una recaudación tan lucida.

El cura de Pajares y el gobernador animan el cotarro en un momento dado de pugna. Simpático resultó en extremo el pugilato.

Por las resecas callejas del lugar, Peña Royo va recogiendo el afecto y la admiración de los vecinos en una agradable y sincera convivencia.

A la salida del pueblo, dando cara a los montes de Valgrande y al lado mismo de las plantaciones de arbejos y escanda, se habla del proyecto definitivo de la carretera inaugurada, ese que un día ha de llevarla a Pajares cruzando por San Miguel del Río, Santa Marina y bosque de Valgrande.

– Hoy no pedimos nada. Esta calzada culminó nuestras aspiraciones – dice García Ablanedo, alcalde pedáneo.

Un pueblo feliz que a nada aspira ni nada desea. Acaso sea éste un detalle inédito en las singladuras hasta ahora cubiertas por nuestra primera autoridad provincial en su largo peregrinar, llevando alegrías y realidades a las tierras astures: hallar un pueblo que nada pide.

Lo que sí surge es el tema del oso. José María García, un mocetón rubio y fornido, a quien la dañina fiera devoró antes de ayer una res en las mismas estribaciones del lugar plantea el problema.

El jefe provincial considera el asunto y aconseja al mozo:

– Exponme el caso por medio de tu Alcaldía y te prometo que si las circunstancias lo requieren autorizaré esa batida que tú y tus vecinos requerís.

A continuación un banquete al aire libre, en pleno monte. Cien comensales con el gobernador presidiendo. En el menú – ¡cómo no! – no faltan los famosos arbejos.

Y al final es el alcalde de Lena, camarada Hevia Aza, quien da las gracias en nombre de todas las autoridades que a Llanos vinieron. “Cuando pasen los años y estas guapas mozas que hoy nos sirvieron luciendo airosas el traje de la tierra, en las largas veladas de invierno cuenten algo a sus nietos, de seguro que como estribillo bien sabido por las veces que fe repetido, les dirán: … y un día del Corpus de hace muchos años, un gobernador llegó a Llanos a traernos la carretera y convivió con nosotros unas horas y yo tuve el honor de servir su mesa; fue el gobernador aquel que hizo realidad nuestro sueño de entonces,…” terminaba así la emocionada palabra del alcalde.

“En mi andar por los pueblos de Asturias, las visitas por imperativo de mis ocupaciones, salvo raras excepciones, no pasan casi nunca de minutos. Hoy rompí esa tradición, no por falta de quehaceres, sino por que esta cordialidad vuestra, esta acogida cordial y efusiva que me habéis dispnsado, no podía ser pagada de otra forma… Vuestros problemas nos importan, vuestros problema nos interesan.” “Sobre el medio rural queremos volcar nuestros efectivos”. “Hemos de evitar la emigración de estas aldeas, haciéndoos la vida más cómoda, más confortable”, dijo Marcos Peña en diferentes momentos del discurso con que cerró la emotiva jornada.

Habían pasado cuatro horas. Declinaba el día. El sol hacía rato que se había ocultado cuando los viajeros emprendían el regreso. Comenzaba la verbena. Una nueva verbena con un sabor nuevo, con algo diferente. El ruido de motos que traían romeros, el coche del heladero, que la grey infantil contemplaba extasiada, y docenas de cosas nuevas que hacían más diferente este Corpus del 63 en Llanos de Somerón. Todo gracias al milagro de la carretera.

Nosotros nos resistíamos a abandonar el lugar, todo había sido bello, emotivo, diferente. Hasta el sol calcinador y remolón en retirarse se había sumado a la fiesta.

En las jornadas a través de la provincia del gobernador, nos cupo el honor de haber contemplado esta inédita, diferente, llena de matices nuevos que había tenido por escenario un pueblo sincero y agradecido, un pueblo que vio el lunes culminada su mayor aspiración.

Lástima que José Cachero, paladín máximo de esta obra junto a García Ablanedo, no estuviese presente.

– Dí que su recuerdo, fue lo único que empañó algo esta memorable fecha. Deberes ineludibles lo retuvieron en Tortosa – Nos dijo una mujeruca arrugada y seca, con voz ronca y cascada de tanto dar vítores.

– Sí, dilo, porque el domingo, en lo que escribiste, no te acordabas de él.

Constantino G. Rebusitello.

Fotos de Fotomillo

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s